25 Jun 2021

Cruzando el océano por amor…

MARISOL HAYDEE BERTOMEU . from Generali EspañaS.A. de Seguros y Reaseguros

Siempre tuve claro que él crecimiento no tiene fronteras, solo la que uno mismo se establece…

Y esa fue una de las premisas fundamentales, que me impulsaron a tomar una de las decisiones más importantes de mi vida y de mi carrera profesional.

Como todos sabéis, soy Argentina y mi historia comienza en el año 2009. Cuando trabajando en el Banco Santander, fui seleccionada para un Programa Corporativo de Formación de Directivos.

Tenía 27 años, llevaba 4 años en el banco y quería participar de proyectos estratégicos, conocer la forma de trabajar de otras culturas y trabajar mis competencias de liderazgo.

Sorpresivamente después de varias etapas de preselección… a las semanas estaba instalándome en San Pablo, a cargo de todo un departamento de esta prestigiosa compañía.

Pasaron unos años, tenía una carrera profesional internacional de éxito, con el reconocimiento de mis pares y superiores por los objetivos que alcanzábamos.

Tenía un futuro próspero… ¡Pero la vida nunca deja de sorprendernos y tambalear nuestros planes!

En San Pablo, conocí a un chico del País Vasco que estaba ahí por trabajo…  pasaron los días, semanas, meses y lo que comenzó como algo que pensábamos que no duraría, fue creciendo y forjamos una relación a la distancia, con videollamadas, viajes esporádicos o vacaciones de por medio.

Hasta que un día ya no era suficiente. Queríamos compartir nuestras vidas cada minuto de cada día.

Yo tenía una vida profesional en San Pablo, y mi novio en España.

¿Que hacíamos? Dejábamos todo y nos íbamos a vivir a Argentina, el dejaba su trabajo y venía a vivir a Brasil… o irme a vivir a San Sebastián, con un idioma que no hablaba y sin posibilidades concretas de trabajo…

Lo pensé, dudé, y por primera vez, el corazón le ganaba a la razón. Tomé coraje, confié en mis decisiones, mis capacidades y decidir renunciar a mi proyecto profesional por el personal.

Fue así como hice mis maletas y crucé el océano por amor… 10.000 kilómetros donde me deparaba una nueva vida desconocida, pero siempre con la ilusión de recomenzar.

Llegué a España, nos casamos y empecé a buscar empleo… pero no era fácil para una extranjera que no hablaba euskera… Así que me puse a estudiar este nuevo idioma que hasta hace meses desconocía por completo y siempre con los ojos en mi horizonte, conseguir un trabajo.

Me sentía realizada en lo personal, pero necesitaba volver a sentirme realizada en lo profesional. Al final para mi ambas van de la mano y se complementan.

De repente alguien me contacta para cubrir una baja maternal en una compañía de seguros “Generali”.

Creo que el destino tenía más sorpresas para mí, vi el color Rojo de su logo y sentí que ese color ya era parte de mí y que era una buena señal 😉

A medida que conocía más la empresa, sus proyectos, su oferta de valor, sentí que podía ser mi nueva casa y donde iba a poder desarrollarme nuevamente, aportando mis experiencias y generando nuevas.

Y fue así, como poco a poco fui encontrando mi horizonte, armando mi espacio y echando raíces en mi nuevo país, mi nuevo trabajo y nueva familia que fui construyendo.

A los meses me ofrecieron ser jefa Comercial en una sucursal de Gipuzkoa y a los dos años, asumí el reto de ser directora de la sucursal. Con muchos desafíos por delante y con la misma ilusión de aquella joven que quería llevarse el mundo por delante, pero con la madurez de los años que pasan y de las experiencias que nos ha tocado vivir.

Hoy miro hacia atrás y sé que apretujar mi vida en una maleta y mudarme a España fue una de las mejores decisiones que he tomado jamás. 

Porque cuando te marchas, cuando conviertes tu vida en viaje e incertidumbre, creces.

Te enfrentas a nuevos retos, descubres facetas que desconocías, y te dejas sorprender por el mundo. Aprendes y amplias tus perspectivas. Desaprendes y a base de algún golpe, creces en humildad. Evolucionas. Añoras… y creas recuerdos que ya no te abandonaran.

Gracias a mi equipo, compañeros y a GENERALI, por permitirme crecer con cada uno de vosotros y por tantos recuerdos que siempre me acompañaran y seguiremos armando juntos.

Como dice nuestro eslogan el rojo no es solo nuestro color, es nuestra ACTITUD.

ACTITUD para enfrentar los cambios, para ser mejores profesionales y personas día a día.

¡Actitud de apostar por las personas y la actitud de siempre perseguir nuestros sueños!

Generali contigo, todo!! 💪