25 Jun 2021

Generali con los héroes de la Pandemia

Santiago Villa from Generali España

Cómo reaccionar ante una pandemia no estaba en mi imaginación cuando asumí el reto de dirigir Generali España como CEO en 2014.

Como asegurador, estamos todos nosotros muy habituados a evaluar riesgos, así como diseñar y ejecutar planes de acción ante situaciones extraordinarias adversas. Las pandemias, sin embargo, eran situaciones críticas de otros tiempos pasados, realmente inimaginables en la actualidad del siglo XXI.

Pero a finales de enero de 2020, y esencialmente en el mes de febrero, tomamos conciencia, de forma repentina, que estábamos a la puerta de una crisis sanitaria sin precedentes. Desde Milán nos llegaban noticias terribles que, sin embrago, nos permitieron activar, antes de que la pandemia se declarase en nuestro país, nuestros planes de contingencia y constituir un comité de crisis para aprobar las primeras medidas, que a la postre se mostrarían realmente esenciales.

Lamentablemente Madrid se convirtió, a comienzo de marzo, en el siguiente foco europeo en cobrarse más víctimas de la pandemia. En muy poco tiempo, el virus se expandía por la ciudad y teníamos que prepararnos para una situación extrema.

Por entonces el 95% de la plantilla de Generali trabajaba presencialmente y decidimos hacer una prueba de esfuerzo para comprobar si nuestro Sistema de Información y nuestros procesos permitirían que toda la plantilla trabajase desde su domicilio. El 11 de marzo superamos positivamente este test y comprobamos cómo, todo el esfuerzo en el desarrollo de procesos digitalizados había alcanzaba un nivel de madurez suficiente para mantenernos totalmente operativos, incluso en las circunstancias más adversas.

A lo largo de esa misma semana, el número de personas infectadas crecía y los enfermos de COVID colapsaban los servicios sanitarios y las unidades de cuidados intensivos. Rápidamente, la pandemia se expandía por el resto del país y los recursos se hacían insuficientes. El 14 de marzo el Gobierno declaraba el estado de alarma a nivel nacional y el confinamiento de toda la población, paralizando súbitamente una parte muy significativa de nuestra economía.

Nuestras principales preocupaciones a partir de este momento, y hasta la actualidad, han sido dos: la salud de nuestros trabajadores y colaboradores, así como la continuidad del negocio para atender las necesidades de nuestros clientes.

A lo largo de marzo, fuimos descubriendo la terrible dimensión de la crisis sanitaria y su muy severo impacto en la población española. El sistema sanitario español, que hasta ese momento se había mostrado como uno de los más sólidos y solidarios del mundo, pasaba por una situación crítica. Las unidades de cuidados intensivos se saturaron de pacientes infectados por COVID con serios problemas respiratorios y los recursos disponibles demostraban ser insuficientes: no había camas ni equipos de ventilación asistida para todos los pacientes que lo necesitaban, los equipos de protección del personal sanitario no bastaban y los mercados eran incapaces de producirlos y distribuirlos al ritmo necesario.

Inevitablemente, el personal sanitario español, volcado plenamente en hacer frente a esta crisis, quedó sometido a una situación de estrés sin precedentes. La población española vio en ellos a los auténticos héroes de la resistencia y la lucha contra la pandemia. En jornadas maratonianas, los médicos, enfermeros, conductores de ambulancias, celadores y restante personal tenían una guerra abierta contra la pandemia.

Cientos de ellos enfermaban del virus y el día 19 de marzo se registraba en España la primera muerte por COVID de un profesional sanitario, una enfermera de 52 años.

De forma totalmente espontanea, en todas las ciudades de España, las 20.00h se convierten en una cita en el que todos los días, todos sin excepción, dedicábamos el más emotivo aplauso de gratitud que jamás hemos escuchado, destinado a nuestro personal sanitario, nuestros héroes.

A la postre, el número de profesionales sanitarios que han resultado infectados por COVID en España ascendería a 118.063 en 2020, una de las cifras más altas en la Unión Europea.

Ante esta situación el Comité Ejecutivo de UNESPA, la asociación empresarial que agrupa las entidades aseguradoras en territorio nacional se reunió de inmediato en los primeros días del Estado de Alarma para evaluar el impacto de la pandemia en la economía y en el sector, así como para identificar iniciativas para colaborar de forma efectiva con la sociedad, ante unas circunstancias tan difíciles.

Se debatieron varias propuestas y desde Generali nos sentimos especialmente orgullosos al aprobarse la iniciativa que habíamos propuesto: constituir un seguro de fallecimiento y hospitalización, totalmente gratuito, a favor del personal sanitario afectado por COVID 19.

Tras aprobarse la medida, se constituyó un grupo de trabajo con presencia efectiva y muy activa de GENERALI, que permitió el diseño de un seguro colectivo de vida y hospitalización que se convertiría en el seguro colectivo más importante de la historia en España, por su magnitud e implicaciones sociales.

Para ello se contó con las aportaciones de las más de 100 aseguradoras nacionales hasta constituir un fondo de 38 millones de euros con el que se ha financiado el pago de las primas de este seguro colectivo del que se beneficiaría más de 1 millón de personas, entre médicos, enfermeros, auxiliares de enfermería, celadores, personal de ambulancias …, tanto del sistema de  salud público como privado, incluso el personal sanitario de las residencias de la tercera edad, que había sufrido el impacto de la pandemia, en la primera de sus olas, con especial virulencia.

El rol decisivo de GENERALI fue reconocido al ser una de las tres entidades abridoras de las tres pólizas en las que se articuló la protección aseguradora a este colectivo. Cabe señalar, que el excedente de las primas sobre los siniestros se destinará a causas sociales y de investigación vinculadas a la lucha contra la pandemia.

Un hito histórico en nuestro país y entre las aseguradoras que demostró la importancia de la acción solidaria del sector y su contribución desinteresada en beneficio de nuestra sociedad.

No ha sido esta la única iniciativa solidaria de GENERLI en España. Hemos apoyado a centros médicos, a nuestros profesionales, a los autónomos y a las pymes. Y por supuesto a las familias en riesgo de exclusión por pobreza integradas en nuestra acción social THSN.

Sin embargo, desde una perspectiva puramente emocional, no dejo de recordar la valentía y la solidaridad de nuestro personal sanitario que constituye, en mi opinión, la mayor muestra de compromiso que jamás he vivido.