25 Jun 2021

MI SUEÑO, MI REALIDAD, MI VIDA

MONICA ARIAS from Generali Ecuador Compañía de Seguros S.A.

Si me preguntaran un día si yo querría viajar en el tiempo para cambiar algo en mi pasado, definitivamente diría que no, porque no hay nada en el de lo que me arrepienta, sin embargo, sí me gustaría volver atrás y recordar, específicamente cuando comenzó todo, allá en el año 1988 cuando recién me graduaba y estaba llena de sueños e ilusiones.

Ese día, aun lo recuerdo como si fuera ayer, recibí una llamada para una entrevista en la compañía que en aquel entonces se llamaba LA NACIONAL COMPAÑÍA DE SEGUROS, yo muy nerviosa me acerque sin ninguna experiencia en otras entrevistas o trabajos, pero, aunque ustedes no lo crean, cuando pise ese lugar, esa oficina, yo sentí que era mi lugar, no por el momento, si no para muchos años más. Todos me recibieron con amabilidad, dispuestos a darme una mano por si la necesitaba.

Es así que ya a la semana siguiente yo me encontraba trabajando con ellos en el puesto de auxiliar contable, ese fue y es, con mucho orgullo, mi primer y único empleo.

Quiero admitir que cuando comencé no sabía nada de seguros, todo lo que hoy en día soy dentro de esta compañía es gracias a quienes que me ofrecieron una mano en mi aprendizaje. Claro que hace mucho años no contábamos con la tecnología que hoy en día nos rodea pero fuimos avanzando y la era digital nos permitió desarrollarnos, de una máquina de escribir y libros inmensos de registro contable a una computadora que realiza innumerables operaciones y bases de datos. Queda decir que Generali, junto conmigo, ha pasado por tiempos difíciles como la dolarización y la pandemia, que me permitieron apreciar mi trabajo, la solidez en él y el respaldo de trabajar para una compañía internacional, todo un orgullo para mí el poder trabajar con uno de los Aseguradores más poderosos del mundo.

Han cambiado muchas cosas desde aquellos recuerdos, como por ejemplo en el año 2000, cuando cambiamos de razón social y nos empezamos a llamar GENERALI ECUADOR, o cuando empezamos nuevos rumbos en la ciudad de Guayaquil, dejando atrás nuestras oficinas junto al manso Guayas para comenzar una nueva historia en el centro de negocios de la ciudad, y es que no hay más palabras que puedan engrandecer el sentimiento de formar parte de un Asegurador que no mira Fronteras, y que está presente en más de 60 países.

Y bueno, así como Generali cambió, yo también lo hice, ahora, después de 32 años, trabajo en el área de Reaseguros, estoy casada y tengo dos hijos que han crecido conociendo y siendo parte de esta familia llamada Generali, la cual me permitió capacitarme, aprender otros idiomas, realizar mi primer viaje al extranjero, y realizar logros que hoy en día me enorgullecen.

Vamos creciendo como empresa y junto a ella también nosotros sus colaboradores, somos una empresa reconocida por el respaldo que el GRUPO GENERALI brinda a sus clientes, quienes confían en nuestro trabajo.

Ahora tengo 51 años, y las historias son tantas, que no me alcanzaría el relato ni el tiempo para terminarlas, porque hoy Generali no es solo una empresa, es una familia, cada uno de nosotros tiene mucho que contar, historias de vida y de superación que logramos junto al León, porque quien diría que la Monica de antaño, recién graduada, ahora sería Jefa de área y que disfruta de compartir lo que aprendí en esta mi empresa.

Que si tengo nuevos retos…siempre, porque eso aprendí del Grupo, sonrío y suspiro, me inunda un sentido de pertenencia a una marca que durante estos 190 años ha dado respaldo al mundo y ha logrado proteger la vida de sus clientes…porque somos Gente que ayuda a la Gente.