25 Jun 2021

¿Quién soy yo?

JORGE GOMEZ AGUILAR from Generali EspañaS.A. de Seguros y Reaseguros

Si miras la foto del artículo, probablemente no me reconozcas. No sabrás, de entre todos ellos, quién soy yo. Sólo verás un grupo de gente joven y alegre que sonríe a la cámara. Para ser honestos, no recuerdo todos sus nombres. Ni siquiera me acuerdo de quién tomó la fotografía.

De los que salimos en la foto, algunos seguimos en Generali; otros no. Hay gente con la que mantengo una relación cercana, mientras que con otros la he perdido casi por completo. C’est la vie.

Ahora han pasado dos años y medio desde ese instante que fue capturado por un móvil. Pero hay algo que nos mantiene unidos a todos, a pesar de los cambios, del tiempo y la distancia. Es la sensación de formar parte de algo muy grande, superior a todos nosotros. Es el sentido de pertenecer a la familia Generali.

¿Quieres conocer mi historia, nuestra historia? ¿La de esos chicos que salían sonriendo en la foto, sin saber qué les depararía el futuro? Acompáñame en estas líneas y descúbrelo por ti mismo.

 

Me incorporé a Generali en octubre de 2018. Formaba parte de un grupo de 40 jóvenes en sus últimos años de carrera. Todos compartíamos la ilusión por cerrar una etapa -la universitaria- y dar comienzo a otra -la profesional-. Además, todos quisimos apostar por Generali para iniciar esta bonita andadura. Generali también quiso apostar por nosotros. Y acertó.

Ese 1 de octubre de 2018 era lunes. Todos habíamos estado, al menos una vez, en las oficinas centrales en la calle Orense 2 de Madrid. Todos habíamos hecho la entrevista allí. Y todos, con los nervios habituales de la primera vez, llegamos como mínimo media hora antes. Novatos.

Miradas nerviosas al reloj, comentarios huecos y algún que otro chiste fueron llenando esos minutos previos a la entrada. Hasta que dieron las 9.00. Las nueve de la mañana del lunes 1 de octubre de 2018.  Ahí empezó todo.

Nos fueron nombrando para ir accediendo por los tornos a los ascensores. Fuimos subiendo en grupos reducidos y nos acompañaron hasta una sala de reuniones, donde nos sentamos todos. ¡Qué tiempos aquellos! Sin distancia de seguridad, ni aforo, ni mascarillas… todos juntos alrededor de una mesa, como cuando éramos niños en un cumpleaños, celebrando ahora nuestros primeros pasos en la casa del león alado.

Hasta ese momento habíamos sido competidores, unos contra otros, peleando por una plaza en el programa. A partir de entonces, ya no más competición, ya no más luchas por destacar. Ahora éramos todos amigos, parte de una gran familia.

 

Gonzalo, Elena, Pilar, Almu, Adri, Irache, Andrea, Marta, Miguel, Carlos, Javi, otro Miguel… Al ver esa foto me vienen a la cabeza tantos recuerdos, tantas anécdotas, tantos momentos juntos que hemos compartido. Desde “un café rápido en tu planta, que tu máquina de café es mejor que la mía”, hasta un cruce inesperado en los ascensores (“¡ahora te cuento, que vamos 13 aquí metidos!”) o quedar a comer un viernes y empezar a disfrutar del fin de semana con amigos.

Es imposible quedarse sólo con uno de esos instantes, porque todos ellos están grabados en letras blancas sobre fondo rojo en mi mente y todos ellos tienen el inconfundible sello de Generali.

Han pasado sólo dos años y medio desde esa foto. A veces, miro hacia atrás y me parece que llevo siglos aquí. Es lo que tiene estar a gusto y en familia, que el tiempo pasa volando. Como el león alado, por cierto, que lleva siglos vigilando la ciudad de Venecia y sobrevolando sus canales.

En otras ocasiones, me parece que esto no ha hecho más que empezar, y que el camino por recorrer lo es todo. A mi espalda, huellas de pisadas sobre un sendero amplio. Frente a mí, un mundo infinito de posibilidades y una nueva senda por descubrir.

Estos dos años y medio han sido sólo el preámbulo a una bonita historia que espero recorrer con vosotros, siendo testigo a la vez de la vuestra. Este tiempo en Generali ha sido la introducción a una novela, la mía en este caso, que a su vez continúa otra Historia mucho mayor y que comenzó en 1831, en una pequeña ciudad frente a las costas de Venecia…

 

Ya os he contado los primeros capítulos de mi historia. Espero que los siguientes los vivamos juntos. Es más, espero que vosotros tengáis también un capítulo en mi novela y que esta historia la vayamos escribiendo juntos.

 

¿Queréis saber, de entre todos los que salimos en la foto, quién soy yo?

Vamos a Venecia juntos y nos conocemos allí en persona, ¿qué te parece?