25 Jun 2021

WE COULD STEAL TIME JUST FOR ONE DAY

Bernardo Gonzalez from Generali EspañaS.A. de Seguros y Reaseguros

En 2010 tenía una gran carga de trabajo, dificultades económicas y esperábamos a nuestro segundo hijo, y de repente mi jefe me indicó que tenía que preparar un informe para un taller internacional que se iba a celebrar en Israel. Lo organizaba Migdal, aseguradora local donde Generali tenía históricamente control. Un compañero no podía ir, y yo lo haría en su lugar. Un peso más en las espaldas, pensé.
Llegó el día y aterrizamos en aquel caluroso verano entre las mayores medidas de seguridad que yo hubiera visto.
Fueron días intensos de ponencias e intercambio de opiniones. Había gente de casi todos los países en que Generali operaba en ramos corporativos: judíos, musulmanes, católicos, protestantes, no creyentes. En las pausas intercambiábamos informaciones acerca de nuestras culturas respectivas, de comidas típicas, del futbol (empezaba el mundial que al final ganamos), y de nuestro tipo de negocio. Parecía que habíamos sido compañeros de toda la vida.
El último día había prevista una visita a Jerusalén la ciudad santa de las tres grandes religiones. Visitamos la Gran Mezquita, el Muro de las Lamentaciones, la Via Dolorosa. Y Getsemaní, con sus olivos dos veces milenarios y los ecos de la oración de Jesus. Imposible sustraerse a las memorias de la infancia, a las historias de mi abuela y a las películas de Hollywood. Por un momento quedé solo apartado del grupo, a la sombra de la iglesia. Un lugar fresco y una luz tornasolada en el rostro. Me invadió una paz indescriptible, con un torbellino de pensamientos. Del pasado y para el futuro. Fueron unos segundos, pero parecieron horas. Tomé una decisión de firmeza y coraje en aquel lugar único: afrontar con tranquilidad cualquier problema futuro, fuera personal o profesional, con el ejemplo de tantos antecesores ejemplares.
Gracias a Generali y su multinacionalidad y diversidad pude visitar un lugar único y tener una experiencia personal sobrecogedora que aun diez años después me emociona.